Ciudadanizar la agenda de ciberseguridad en México
noviembre 11, 2021 - by Redacción Ciberseguridad, Seguridad
Les compartimos la versión transcrita del nuevo episodio de #LightningTalkSeries2021 con el Mtro. Jonathan López Torres, abogado especializado en derecho y ciberseguridad, autor de un libro en la materia e impulsor de la participación ciudadana en las agendas locales de ciberseguridad.
J: Hola, bienvenidas y bienvenidos a una nueva emisión de los LTS2021 del Institute for Democracy and Innovation. Soy Jonathan Maza y tengo el gusto de presentar a nuestro invitado del día de hoy, continuando con la agenda de ciberseguridad. El es un abogado especializado en materia de ciberseguridad y delitos cibernéticos. Quisiera pedirle a mi invitado que se presente. Muchas gracias y bienvenido al programa.
JL: Muchísimas gracias por la invitación, estoy muy contento de tener la oportunidad de compartir contigo. Y te agradezco el interés en estos temas que nos involucran e impactan a todos.
Soy abogado por el Tec de Monterrey con maestría en derecho en tecnología por INFOTEC, centro público de investigación del CONACYT. Me he desempeñado tanto en el sector público como en el privado. He tenido la oportunidad de trabajar a nivel municipal y federal, en el IFETEL, en la autoridad investigadora, que es la autoridad de competencia, formé parte del equipo de la dirección general de Prácticas Monopólicas y Concentraciones Ilícitas, que es un tema muy interesante. Y en ese sentido el interés por este tema del ciberespacio y la ciberseguridad me ha ido atrapando y guiando a través de mi desarrollo profesional. Actualmente tengo mi propia firma que se llama Oficina de Asuntos Legales y Evaluación Tecnológica, donde nos enfocamos principalmente en atender los aspectos legales de la ciberseguridad y la delincuencia cibernética.
Muchísimas gracias, tocayo.
J: Muchas gracias a ti, Jonathan. La verdad es que me pareció muy interesante tu perfil cuando nos conocimos. Les platico un poco como fue. Nos conocimos a través de Twitter, en donde los miembros del círculo pequeñísimo de especialistas que gustan de los temas tecnológicos y en específico de la ciberseguridad nos vamos encontrando. Sobre todo porque se ha vuelto un tema cada vez más relevante para todos, usuarios particulares, pero especialmente para empresas y gobiernos.
Algo que me llamó mucho la atención cuando tuvimos oportunidad de tener una videollamada para ponernos de acuerdo para esta entrevista y platicamos un poco de tu experiencia y como has podido conjugar tu desempeño y experiencia en el sector público como abogado. Creo que muy pocos abogados se especializan hoy en día, sobre todo en México, en materia de ciberseguridad. Es un tema frontera del conocimiento, y sabemos los que investigamos, conocemos y escuchamos a especialistas como tú, que las ciencias sociales como el derecho o la política siempre van un poquito atrás respectos los avances tecnológicos. Y es difícil porque hay muy poca literatura en estos temas en español. Lo que me lleva a algo más que me llamó la atención sobre ti, es que ya tienes un libro publicado al respecto. ¿Podrías platicarnos un poco sobre cómo fue que te adentrarse a este mundo de la ciberseguridad a partir de estudiar derecho, cómo lo has podido conjugar y finamente, cómo dio paso a que escribieras un libro?
JL: Fíjate que en mi primer acercamiento con el dúo derecho-tecnología lo tuve con una clase de derecho informático, donde comenzamos a analizar temas de protección de datos personales, firma electrónica, la famosa norma oficial mexicana de conservación de mensajes de datos, que hoy incluye el tema de digitalización de documentos. Esos fueron mis primeros acercamientos en la materia. Cuando uno es estudiante uno se va topando con muchas materias y áreas de especialidad, hoy en día la especialización en el ámbito legal es muy amplia, cada vez se requieren más especialistas en muchos temas, ser un todólogo no es lo óptimo porque los problemas son cada vez más complejos. Entonces, ahí fue donde despertó mi interés. Y ya que la abogacía es una profesión muy competitiva, me propuse explorar un tema que me permitiera diferenciarme de otros abogados para tener una oportunidad de trabajo al egresar.
Posterior a ese primer acercamiento, ingresé a la maestría en INFOTEC, que fue pionero con el primer programa de derecho y tecnología en maestría en el país. Fue una experiencia fascinante. Recuerdo las clases, todo lo que escuchábamos, lo que nos enseñaban, era como si estuviéramos en una película de ciencia ficción. Vimos muchos temas, pero el tiempo no nos daba para analizar con profundidad todos y cada uno de ellos.
Otra experiencia muy interesante fue la de los compañeros. Te encontrabas con directores jurídicos, directores generales, gente de un perfil directivo. Y yo era recién egresado de la licenciatura. Aprendí mucho de sus experiencias y sus aportaciones.
Y fijate que tuvimos una clase de ciberseguridad, donde hablábamos de virus, hackers, bases de datos, privacidad, protección de datos personales, etc. Estaba sorprendido con todo eso, pero algo me decía que había algo más, y me llamaba a investigar y a leer un poco más sobre la materia. Entonces, al concluir la maestría, empecé a estudiar independientemente el tema, buscando en internet resoluciones, pronunciamientos, estrategias nacionales de otros países, ahí fue donde me di cuenta que el tema de la ciberseguridad es más de lo que podemos prever o imaginar. Por ejemplo, algo que recuerdo muy bien, fue una declaración que hizo en 2012 el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, donde señala puntos que fueron detonantes para que me diera cuenta que estábamos frente a un tema mucho más grande. En esta declaración él reconoció que el desarrollo tecnológico ha traído grandes beneficios a la economía, gobernabilidad, promoción del ejercicio de los derechos humanos, que se tradujeron en facilidades para el ejercicio personal, profesional, empresarial y gubernamental. Dijo también, que con todos los beneficios que nos traía esto, también se generaba un escenario de riesgo. Y señaló de una forma muy puntual que “la prosperidad económica de los Estados Unidos de América en el siglo XXI va a depender de la ciberseguridad”. Cuando escuché ese pronunciamiento no podía creer que la ciberseguridad fuera a ser el detonante o la garantía de la prosperidad económica de una potencia mundial. Y él lo visualizó desde el punto de vista económico. También señaló que la ciberseguridad era un asunto de competitividad, ya no solo era un asunto de seguridad nacional e internacional, sino también lo acotaba a un tema de seguridad económica. Desde ese momento el redimensionaba los alcances de la ciberseguridad.
Derivado de todos estos acercamientos, empecé a estudiar y a escribir con objetivo de publicar un pequeño artículo en alguna revista academica sobre introduccion o conceptos básicos de la ciberseguridad. Así que intercambiaba la escritura con mi trabajo. Inicié la investigación en julio de 2015, en marzo del mismo año arranqué en el IFETEL. Ese interés que me generaba el tema hacía que antes de ir a trabajar me pusiera a leer, regresaba del trabajo y leía más, escribía uno o dos párrafos, el fin de semana dedicaba un par de horas cada día a leer y escribir también. La investigación me gusta porque te permite conocer el origen y la naturaleza de muchas cosas y así tener un mejor dominio del tema.
Veía conferencias en materia de seguridad por todos lados y mucha gente participando y daba seguimiento. Y
Entré al IFETEL y desarrollé la práctica de Derecho de la Competencia Económica, que es una práctica muy especializada y muy interesante.
Llegó un momento en el que ya tenía la obra negra y me pregunté: “oye, ¿y si escribo mi primer libro?”.Era como una ilusión escribir sobre seguridad, un tema nuevo, sin mucha literatura en español. Y supe que eso era lo que quería hacer. Así que me hice un plan de trabajo estructurado. Escribí tanto que llegó un momento en el que ya no tenía cómo parar. Es un tema tan grande que no le veía fin y no podía decidir qué poner y qué no. Delimitar el trabajo fue algo muy complejo, así como la investigación independiente. La ciberseguridad es un tema totalmente técnico y eso ha representado una barrera a la entrada al tema en México.
Esta investigación la desarrollé de julio de 2015 hasta noviembre de 2019. Cuatro años y medio de seguimiento intermitente pero constante. No fue fácil, había semanas y meses en los que no avanzaba ni un párrafo, estaba obstruido, abrumado, pero, siendo románticos, creo que el tema me escogió.
En ningún momento descuidé mi labor en el IFETEL, ahí empecé a ver la dinámica de la competencia entre las empresas, entonces fue una conjunción muy interesante, porque también empezaba a ver cosas más puntuales sobre la materia.
En medio de todo esto, en el año 2016, me topé con un informe y una declaración que me permitió fortalecer mi convicción sobre el tema. Fue una declaración de la Organización de los Estados Americanos, de su titular Luis Almagro, donde señaló en un reporte que hizo en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo, donde dijo claramente que en América Latina hay una escasez de literatura en materia de ciberseguridad. Me sentí comprendido y no por cualquiera, por la persona que dirige la Organización de los Estados Unidos Americanos, que tiene una completa división en materia de investigación, desarrollo, estrategia, mejores prácticas en materia de ciberseguridad. Eso me ayudó.
El 30 de abril del 2019 concluí mi labor en el IFETEL. Del 1 de mayo hasta noviembre del mismo año, me dediqué de tiempo completo a concluir la investigación. Y llegó el momento en que pensé que no lo lograría.
J: Dejame interrumpirte para resaltar dos facetas muy interesantes. Ahora que estamos platicando puedo ver las cosas en las que coincidimos. En una parte es todo este proceso personal que viviste desde la licenciatura y cómo comenzó tu incursión involuntaria y a veces voluntaria hacia estos temas tan especializados.
Me llama la atención esa faceta y creo que es también muy útil para quienes nos escuchan y nos ven, porque algunos son estudiantes universitarios que están explorando estas áreas tecnológicas o aquellos que como tú están en alguna dependencia de gobierno o ámbito legislativo trabajando en aspectos muy especializados, pero abrir su frontera del conocimiento tal vez puede ser una expectativa como sucede en tu caso. Y esa faceta en la que yo coincido es el saber que una vez egresado me tenía que especializar, hay que hacerlo para poder incursionar en el mercado laboral. Por otro lado, los estudios de posgrado te abrieron una ventana del conocimiento mucho más amplia, eso fue alimentando a la vez tu interés personal al grado de que en tus tiempos libres te dedicabas a investigar sobre el tema. Y descubriendo mucha información sobre el tema fuiste descubriendo una tendencia que estaba sucediendo en el momento. Eso es algo muy relevante en este tema de la ciberseguridad. Por ejemplo, en mi caso, me ha apasionado la influencia de la tecnología en la política, en las estrategias de gobierno y en las relaciones internacionales, son temas que no es algo de historia, que ya haya sucedido y que solamente haya que revisarlo o conocerlo y así entenderlo. Es algo que se está viviendo y se trata de comprender al instante. Y eso me parece muy importante porque nos damos cuenta como un tema como la ciberseguridad se vuelve un tema transversal a muchas disciplinas, incluyendo al derecho.
Creo que hubo un experimento que tu realizaste y que me parece fascinante, que fue haberte propuesto pasar de la simple curiosidad por formarte y conocer a comenzar a producir conocimiento, digerirlo y hacer un producto como tu libro «Ciberespacio y ciberseguridad». Platicanos un poco por favor sobre este libro, ¿cómo lo estructuraste? ¿Qué aspectos se tocan? y ¿cómo fue el proceso de estar investigando e ir materializando el órden temático? Porque como ya lo decías tú, existe muy poca literatura en español.
Me parece que tu eres de los pioneros y sobre todo de los independientes.
Estoy seguro de que está siendo y será un libro referente en los temas. Así que, por favor, lucete y platícanos de tu libro.
JL: Muchas gracias, Jonathan.
Fijate que, en primer lugar, quien me dio la oportunidad de publicar y que le agradezco públicamente, es la editorial Tirant lo Blanch, después de tocar muchas puertas, me entrevisté con ellos y me abrieron las suyas. Cuando conocieron la investigación, me dijeron «te queremos publicar». Ahí es cuando se materializó este esfuerzo.
Ahora, la estructura: En esta problemática de no tener una guía o un referente muy cercano en la materia, principalmente porque los libros de ciberseguridad son escritos por especialistas, ingenieros, informáticos certificados, etc. Entonces, la perspectiva que se tiene es completamente distinta. Mi objetivo era traducir los temas complejos a un lenguaje lo más sencillo posible. Y presentarlos de una forma que fueran llevando al lector a entender de menor a mayor grado este tema.
El primer capítulo es sobre el ciberespacio, ya que todo el tema de ciberseguridad se centra en este dominio tecnológico e información que acerca a personas, empresas, naciones, facilita el comercio y las relaciones internacionales, que ha dado muchos productos que han provocado bienestar en muchas vertientes. A mi me interesaba mostrar cómo nace este concepto, incluso cómo se estructura gramaticalmente, cuándo aparece por primera vez, que la historia señala que fue en una historia de ciencia ficción de William Gibson en el 82. El buscaba un espacio para su ciencia ficción, ya no quería que fuera el espacio exterior y tampoco la tierra, necesitaba un lugar para situar sus historias y garabateo el término «ciberespacio» después de algunos intentos. Él no tenía ni idea de que el término que él había acuñado iba a representar uno de los más grandes retos para la gobernabilidad, la economía y la política hoy en día.
Entonces, en el primer capítulo hablamos del concepto «ciberespacio», de sus antecedentes, de cibernética, del ciberespacio en el ámbito militar, los primeros pronunciamientos desde el punto de vista del derecho internacional y los grupos de expertos que ha creado la ONU.
Esa es la primera parte, primero entendemos el entorno del ciberespacio que es donde se desarrollan todas estas interacciones de carácter económico, político, social y tecnológico.
El segundo ya es el capítulo de «ciberseguridad». Donde se realiza una investigación para saber qué es la ciberseguridad, la seguridad de la información, dos términos que aunque se utilizan como sinónimos tienen sus diferencias. Aquí analizamos cuales son los principales atributos de la seguridad de la información, disponibilidad, integridad, confidencialidad. Después de esto entramos a las tecnologías de la ciberseguridad, la criptografía y el criptoanálisis. Y entender el concepto del riesgo, que es uno de los conceptos soportes para la ciberseguridad. También empezar a entender la categoría de amenazas en materia de ciberseguridad. Al final del segundo capítulo analizamos los equipos de respuesta a incidencias, conceptos como vulnerabilidad y resiliencia cibernética. Y se analiza también el estado del instrumento internacional por excelencia de combate a la delincuencia cibernética, que es el Convenio de Budapest.
En el tercer capítulo hablamos sobre las amenazas y los ataques. Se hace un análisis de los conceptos que se utilizan en el terreno de los especialistas en ciberseguridad, desde qué es un evento de tecnología, qué es un incidente, qué es una amenaza , qué es un ataque. Uno de los objetivos es brindar información que permita utilizar de la forma más adecuada los términos correctos, porque eso representa una barrera para su entendimiento. Después se hace un análisis de las principales amenazas a la ciberseguridad a nivel global, desde las amenazas avanzadas persistentes hasta todo tipo de software malicioso o malware como el ransomware. Analizamos los alcances y las tendencias de este tipo de amenazas.
En el capítulo cuarto se analiza el tema de infraestructura crítica, que es un tema complejo y apasionante porque la distinción de la infraestructura crítica o el adjetivo de criticidad se refiere a las funciones del Estado o funciones que son ejecutadas por particulares pero que tienen un impacto en cientos de miles de personas, por ejemplo el sector de las telecomunicaciones, servicios financieros, los sistemas de control de tráfico aéreo, los servicios de suministro de energía eléctrica. Todas estas infraestructuras también están controladas por tecnología, tecnología operativa, principalmente los famosos sistemas de control industrial, los sistemas SCADA, tecnología que se generó en los años 50 ‘s, que hoy en día están transitando a un modelo de adopción de tecnología comercial.
Y como último capítulo tenemos el contexto internacional. Qué se dice y cómo se aborda la ciberseguridad a nivel internacional. Es muy interesante porque comienzas a ver la historia, cómo nace, cuáles fueron los primeros pronunciamientos. Por ejemplo, en Estados Unidos lo observamos derivado de los ataques del 11 de septiembre, que redimensionan el tema de la seguridad en todas sus vertientes. En la Unión Europea desde el punto de vista del combate al terrorismo. Y también tenemos pronunciamientos como el de UNICEF que dice que en el ciberespacio hay una ausencia grave de cortesía, se nos está olvidando que en el ciberespacio también tenemos niños, adolescentes que están en contacto con todo esto y también están en contacto con todas las amenazas cibernéticas. Por otro lado, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que es un organismo político – militar fascinante, que tienen unas capacidades impresionantes en materia de ciberseguridad. Y también, por ejemplo, el Organismo Internacional de Energía Atómica, donde también utilizan tecnología para las plantas de generación de energía nuclear. Ellos también están muy conscientes de los alcances y riesgos que tiene la tecnología para la operación de este tipo de actividades. Y por supuesto también organismos como el Fondo Monetario Internacional, donde estamos viendo las famosas tecnofinanzas, monedas digitales.
Esto nos ha permitido dar todos estos apartados con la finalidad de pasar de un desconocimiento a un manejo muy puntual y muy sólido de las cuestiones más básicas. De ahí el título: “Elementos esenciales”.
Por último tenemos las conclusiones donde derivado de todo esta investigación, hago recomendaciones muy puntuales, mismas que pueden ser aplicadas en el caso mexicano para avanzar en este escenario en materia de ciberseguridad.
Esa es la estructura del libro.
J: Permíteme decir que la verdad es una joya de la literatura en este tema en español. En una manera muy clara y bien estructurada que para quienes no somos expertos en materia de ciberseguridad, podamos adentrarnos al mundo y entenderlo de una manera muy clara con todas las facetas o aspectos esenciales, más allá de lo técnico, que si están contenidas, además de eso, el contexto de los ámbitos en donde se mueve. Empiezas con la parte teórico-conceptual, un poco acerca de la vinculación entre el riesgo y las amenazas, distintos tipos de instrumentos para su análisis. Y terminas con este enfoque global, que justo es el tema que a mi me ha apasionado más. Me parece una parte esencial de tu trabajo.
Permíteme felicitarte. Y a quienes nos escuchan y nos ven, les recomiendo ampliamente que adquieran el libro. Sin ser esto un comercial para vender, es un asunto de cultura.
México celebró esta semana la séptima semana de la ciberseguridad, organizado por el Gobierno Federal, en esta semana también se emitió la Ciberguía de la Seguridad. Y un aspecto fundamental que me parece relevante es promover la cultura de la ciberseguridad. Muy pocas personas entienden del tema, obviamente porque originalmente ha sido un tema muy técnico, especializado y lejano a la sociedad. Y yo creo que este libro que has escrito, Jonathan, acerca el tema a la sociedad.
Esto me da pauta a hablar de otra faceta tuya, que es también muy interesante, y que va también al título de nuestra conversación. La ciudadanización de la agenda de ciberseguridad. Este libro que tu has escrito lo acerca y por otro lado también has generado instrumento para que los ciudadanos a través del ámbito legislativo puedan tener las legislaturas locales e incluso a nivel federal, para abordar el tema de la ciberseguridad. ¿Nos puedes platicar un poco de lo que has hecho desde tu participación como ciudadano en este asunto?
JL: Claro Jonathan. Mira, la forma en la que he observado este tipo de temas, principalmente el desconocimiento sobre ello, impide que se avance, por ejemplo, en el libro señalo que la investigación y el estudió son relevantes hoy más que nunca. En especial para los tomadores de decisiones en un país tan grande, importante y productivo como es México.
Investigar no implica que no te equivoques, pero si aplicamos la máxima de la ciberseguridad, va a mitigar los riesgos de que te equivoques.
Entonces, si ya se gestionó esta investigación, se logró el objetivo, se materializó con un libro, ¿que sigue? ¿Cómo transiciono de una categoría de académico a la vida real? En ese sentido, trabajé en un proyecto de iniciativa ciudadana, una iniciativa para la creación de la nueva Ley de Ciberseguridad para el estado de San Luis Potosí,que se presentó en el Congreso del Estado. ¿Bajo qué marco? El Congreso del Estado de San Luis Potosí establece que los ciudadanos tienen el derecho constitucional de presentar iniciativas de ley como si fueras un legislador. Un gran avance que permite al ciudadano participar en la vida pública y la toma de decisiones.
Se presentó esta iniciativa en octubre de 2020 y se turna a las comisiones de Seguridad Pública y a la comisión de Justicia. El proceso legislativo es el siguiente: una vez que se presenta, se turna comisión y las comisiones tienen seis meses para dictaminar, pero si el asunto es de gran complejidad, se pueden emitir dos prórrogas, lo que pasó en este caso. En ese trance deiravo de las elecciones el estado de San Luis Potosí cambio de legislatura y también cambio de Poder Ejecutivo, derivado de eso y dado que se tiene que estar insistiendo en estos temas en donde no es tan fácil llegar a los tomadores de decisiones, la volví a presentar para el nuevo congreso con el objetivo de socializar, que tuvieran el proyecto en las manos, lo leyeran y comenzara la discusión. En este momento ese es el status, se ha tenido un seguimiento al respecto, ya hubo algún pronunciamiento de la legislatura pasada en agosto de este año, donde se vio la iniciativa con buenos ojos, donde los legisladores que participaron dijeron que se les hace un tema urgente, apropiado y necesario para lo que sucede en el estado.
A la par se generó un proyecto de ley modelo de ciberseguridad para las 32 entidades federativas, con excepción de la de San Luis Potosí que la presenté en carácter de ciudadano.
Es complejo acercarse a la autoridad y vivimos un escenario de mucha polarización, mucha crítica, pero también creo que todos criticamos, pocos proponemos y menos componemos.
Si el tema se desconoce, hay que proponer, ¿por qué no dar el paso de proponer al congreso, de dar nuestra visión al respecto? Es normal la dificultad con la que avanza. Me tomó cuatro años y medio generar una investigación y entender el tema, querer que permee de una manera tan sencilla es complejo. El objetivo es dar claridad sobre el tema, ya no es un tema solo de seguridad nacional o internacional, es un tema de gobernabilidad, que permite a las autoridades hacer lo que tengan que hacer. Está incidiendo en actividades cada vez más puntuales. Tenemos incidentes de seguridad que han obligado a las autoridades a emitir avisos de suspensión de términos en el Diario Oficial de la Federación por plazos indefinidos. Y solo hay tres escenarios para suspender una publicación en el DOF, sismo, pandemia e incidentes de ciberseguridad. Los incidentes de ciberseguridad están al nivel de daño en proporción o de alcance que un sismo o una pandemia, porque no puedes parar la actividad gubernamental a menos que existan casos de fuerza mayor que escapen de tu control.
Esto debe prender las alarmas para atender el tema, estudiarlo y analizar el alcance. Eso es precisamente lo que está pasando hoy en día, todos los incidentes que estamos viendo a nivel internacional, nacional, empresarial y los incidentes que están sufriendo las personas, les están robando su patrimonio, documentos personales, identidades, hacen fraude, extorsionan, amenazan. Entonces es un tema muy complejo y delicado. Y aunque no tenga el avance que se quisiera, en algún momento se tiene que iniciar. Y la discusión tiene que partir en algún lugar, momento, algún foro, autoridad, porque absolutamente todos estamos involucrados y somos susceptibles a ser víctimas de un incidente de ciberseguridad porque todos utilizamos la tecnología que llegó para quedarse y no hay marcha atrás.
Este es el escenario y el origen de esta iniciativa, hacer ver qué está pasando. Esto no tiene solo efectos de seguridad, los tiene también económicos, está transgrediendo derechos, poniendo en peligro bienes jurídicamente tutelados.
J: Eso es muy importante. Es algo que ojalá abra el apetito, en el buen sentido, de quienes nos escuchan, nos ven y nos siguen, pero sobre todo de aquellos que se encuentran en el ámbito de la toma de decisiones, ya sea si eres funcionario público, analista, jefe de departamento, director de área, director general, legislador. Estos espacios donde el IDI busca dar este eco de lo que hacen y producen personas como Jonathan López, son porque para nosotros es muy importante llegar a cada uno de ustedes, estudiantes, ciudadanos, tomadores de decisiones, para promover una cultura de la seguridad. Y en el tema de la ciberseguridad es cada vez más relevante porque en el ciberespacio se está desarrollando la vida las personas, económica, laboral, educativa e incluso el desarrollo de las naciones en el mundo. Condiciones del desarrollo armónico desde el ciudadano hasta las empresas, las condiciones de trabajo, de comercio, de bienestar. Y por supuesto puede ser también un ámbito que puede ser aprovechado por la criminalidad como ya lo has mencionado. Y no solamente la criminalidad que afecta al individuo al que le roban y que se lleva a magnitudes amplias como el robo de identidad, el patrimonio. Sino también puede ser el ámbito idóneo del anonimato de grupos que pueden vulnerar más a la sociedad, a las autoridades, a las instituciones y a la gobernabilidad.
Has dado en el clavo en este tema. Personalmente te agradezco mucho la apertura. Es muy importante lo que nos has compartido y ojalá tuviéramos la oportunidad de poder comentar en alguna otra conversación sobre lo que más has percibido en el ámbito del ejercicio como abogado de ciberseguridad y delitos cibernéticos, qué es lo que está teniendo mayor incidencia en México y que empieza a escalar y ser una amenaza para el desarrollo del país.
JL: Por supuesto, estimado Jonathan. Me encantaría, es una plática muy fluida y enriquecedora sobre la materia. Y efectivamente, ya el ejercicio, la práctica del aspecto legal de la ciberseguridad y la delincuencia cibernética donde ya son las capacidades que tiene el estado mexicano en materia de procuración de justicia, investigación penal y administración de justicia, es todo un tema para una plática completa.
Y por supuesto me encantará volver a estar aquí contigo y con tu audiencia.
Muchas gracias estimado Jonathan por la oportunidad. Me voy muy contento.
J: Muchas gracias a ti tocayo.
Jonathan López Torres, autor del libro “Ciberespacio & Ciberseguridad”, que recomendamos mucho.
Muchas gracias por compartirnos esta visión tan clara acerca del tema de la ciberseguridad y esta perspectiva de un investigador independiente, abogado especializado que ha incursionado no solamente en lo académico sino en la incidencia como ciudadano, sociedad civil, con este template de una ley de ciberseguridad, que me parece una aportación a la sociedad muy valiosa. En lo que coincidimos, el querer aportar nuestro granito de arena como ciudadanos.

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